Aprendí Tu nombre antes que el mío, María,
mi madre me enseñaba «Dios te salve» como enseñan a contar.
Cada noche, antes de dormir, en mi cama de niño,
yo cerraba los ojos y empezaba: Ave María… llena eres de gracia.
Sin entender del todo qué pedía mi voz pequeña,
pero sintiendo que alguien me escuchaba al otro lado del cielo.
Y así crecí, María, con Tu nombre en mi boca,
con Tu nombre, primera sílaba del día y última de la noche.
Y los años pasaron, y vinieron las tormentas,
y mil veces volví a Tu nombre cuando todo me faltaba.
Porque cuando todo se quiebra, María, cuando todo se derrumba,
yo cierro los ojos… y vuelvo a empezar…
Ave María… (Ave María…)
llena eres de gracia.
Ruega por mí, María, ruega por los míos,
ahora y en la hora… de nuestra muerte. Amén.
La he rezado en hospitales con los ojos secos,
la he rezado en aeropuertos sin saber si volvería.
La he rezado por mis hijos cuando la noche se hacía larga,
y por mi propia alma, María, cuando sentí que se quebraba.
Y cada vez que la rezo, María, me parece entender un poco más
por qué te eligió el cielo para llevar al Hijo en Tus brazos.
Porque solo Tu «Sí» podía ser tan limpio, tan total, tan eterno,
que cada Ave María… el cielo se vuelve a inclinar sobre mí.
Ave María… (Ave María…)
llena eres de gracia.
Ruega por mí, María, en mis horas oscuras,
ahora y en la hora… de nuestra muerte. Amén.
Y sé, María, que algún día las palabras me faltarán,
que algún día mis labios no podrán pronunciar Tu nombre.
Pero sé también que en ese instante, Tú estarás conmigo,
porque eso es lo que rezo cada noche… la hora de nuestra muerte.
Y a esa hora, María, ya no tengo miedo,
porque sé que estarás allí, diciéndome: «Aquí estoy yo».
Ave María… (Ave María…)
llena eres de gracia.
Ruega por mí, María, en mi última hora,
ahora y en la hora… de nuestra muerte. Amén.
Ave María… (Ave María…)
Madre mía… (Madre mía…)
Llena de gracia… (llena de gracia…)
ahora y siempre… Amén.
Desde la primera sílaba hasta mi última respiración,
Ave María serán las palabras más fieles de mi vida.
Y cuando todo termine, María, y los ojos no vean más este mundo,
todavía estaré diciendo… llena eres de gracia.
…desde mi cama de niño hasta mi última cama,
seguiré diciéndote lo mismo, María…
Ave María… llena eres de gracia.
作詞・歌・プロデュース
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印刷するための一枚。生成り色の紙に歌詞の全文、この曲のために書き下ろした献辞とラリー・ハンスの署名を添えて。祈るために、贈るために、手元に置くために——もう一つの画面で読むためではありません。
シートをダウンロードいつもの祈り、子どものころに覚えて、考えずにくり返すあの祈りです。この曲はそれを受け取り、本気で祈るときに本当に願っていることを書き添えます。オルゴールで始まり、同じ一節を三度くり返しながら生涯をたどり、終わりだけを変えます——はじめは家族のために、次は暗い時間のために、最後は最期のときのために。典礼の文言は昔のままですが、音楽は完全に書き下ろしで、既存のどの旋律にも寄りかからないよう意図して書かれています。
あなたの名前も、どこに住んでいるかも知りません。それでも地図は、あなたがここにいたと告げています。家で、車のなかで、あるいはイヤホンで、どの時間であれこの音楽をかけてくださってありがとう——下に並ぶ旗のひとつひとつが、挨拶に立ち寄ってくれた誰かです。