Tema 9 de 10
Larry Hans
La oración de siempre, acompañando una vida entera.
Aprendí Tu nombre antes que el mío, María,
mi madre me enseñaba «Dios te salve» como enseñan a contar.
Cada noche, antes de dormir, en mi cama de niño,
yo cerraba los ojos y empezaba: Ave María… llena eres de gracia.
Sin entender del todo qué pedía mi voz pequeña,
pero sintiendo que alguien me escuchaba al otro lado del cielo.
Y así crecí, María, con Tu nombre en mi boca,
con Tu nombre, primera sílaba del día y última de la noche.
Y los años pasaron, y vinieron las tormentas,
y mil veces volví a Tu nombre cuando todo me faltaba.
Porque cuando todo se quiebra, María, cuando todo se derrumba,
yo cierro los ojos… y vuelvo a empezar…
Ave María… (Ave María…)
llena eres de gracia.
Ruega por mí, María, ruega por los míos,
ahora y en la hora… de nuestra muerte. Amén.
La he rezado en hospitales con los ojos secos,
la he rezado en aeropuertos sin saber si volvería.
La he rezado por mis hijos cuando la noche se hacía larga,
y por mi propia alma, María, cuando sentí que se quebraba.
Y cada vez que la rezo, María, me parece entender un poco más
por qué te eligió el cielo para llevar al Hijo en Tus brazos.
Porque solo Tu «Sí» podía ser tan limpio, tan total, tan eterno,
que cada Ave María… el cielo se vuelve a inclinar sobre mí.
Ave María… (Ave María…)
llena eres de gracia.
Ruega por mí, María, en mis horas oscuras,
ahora y en la hora… de nuestra muerte. Amén.
Y sé, María, que algún día las palabras me faltarán,
que algún día mis labios no podrán pronunciar Tu nombre.
Pero sé también que en ese instante, Tú estarás conmigo,
porque eso es lo que rezo cada noche… la hora de nuestra muerte.
Y a esa hora, María, ya no tengo miedo,
porque sé que estarás allí, diciéndome: «Aquí estoy yo».
Ave María… (Ave María…)
llena eres de gracia.
Ruega por mí, María, en mi última hora,
ahora y en la hora… de nuestra muerte. Amén.
Ave María… (Ave María…)
Madre mía… (Madre mía…)
Llena de gracia… (llena de gracia…)
ahora y siempre… Amén.
Desde la primera sílaba hasta mi última respiración,
Ave María serán las palabras más fieles de mi vida.
Y cuando todo termine, María, y los ojos no vean más este mundo,
todavía estaré diciendo… llena eres de gracia.
…desde mi cama de niño hasta mi última cama,
seguiré diciéndote lo mismo, María…
Ave María… llena eres de gracia.
Escrita, interpretada y producida por
Llévatela contigo
Una página para imprimir: la letra entera sobre papel color hueso, con una dedicatoria escrita para este tema y la firma de Larry Hans. Para rezarla, regalarla o guardarla — no para leerla en una pantalla más.
Descargar la hojaLa oración de siempre, la que se aprende de niño y se repite sin pensarla. La canción la toma y le añade lo que de verdad se pide cuando se reza en serio. Empieza sonando una caja de música y recorre una vida entera con la misma frase repetida tres veces, cambiando solo el final: primero se pide por los míos, después por las horas oscuras, y al final por la última hora. El texto litúrgico es de siempre; la música es enteramente original, escrita a propósito para no apoyarse en ninguna melodía conocida.
Lo que más se pregunta sobre esta página. Si falta algo, se puede escribir al correo del pie.
Es la oración de siempre, la que se aprende de niño y se repite sin pensarla, acompañando una vida entera. La canción la toma y le añade lo que de verdad se pide cuando se reza en serio.
No. El texto litúrgico es el mismo porque es de dominio público, pero la música es enteramente original. El álbum prohíbe expresamente apoyarse en las melodías de Schubert, Gounod o Bach: esta versión se escribió desde cero para no parecerse a ninguna conocida.
Dura 5:48 y es el tema 9 de los 10 de «La Virgen de Nazaret». Su ISRC es QT6FP2692527. Es el penúltimo tema, ya en la parte del álbum donde la voz baja.
Una caja de música abre el tema. Es el detalle que la distingue del resto del disco y el que sitúa la oración donde se aprende: en la infancia, de boca de una madre o una abuela.
Recorre una vida entera con la misma frase repetida, cambiando solo el final: «Ruega por los míos» → «en mis horas oscuras» → «en mi última hora». La familia, las tormentas y el final, en ese orden.
Está escrita para eso. Es la canción del disco más cercana a una oración rezada, dura 5:48 y recorre las tres peticiones que se hacen a lo largo de una vida. El disco entero nació para rezarse, y esta es la que más literalmente lo hace.
El texto litúrgico no: la Iglesia lo reza desde hace siglos y es de dominio público. Lo que Larry Hans añadió es lo que de verdad se pide cuando se reza en serio, y la música completa, que es original suya.
A quien aprendió esta oración de su madre o de su abuela y todavía la reza, en voz bajita, cuando tiene miedo. El autor lo dice claro: esta letra no es mía, yo solo le puse música y le añadí lo que pido de verdad.
Sí: es la del disco para el 7 de octubre, fiesta de Nuestra Señora del Rosario, y para mayo, el mes de María. Para usarla en un rezo comunitario o retransmitido conviene consultarlo en soy@larryhans.com.
En Spotify, Apple Music, Amazon Music y las demás tiendas digitales, y en el reproductor de esta misma página. Los botones de arriba llevan a este tema concreto en cada plataforma, no al álbum entero.
En esta página hay una hoja PDF lista para imprimir con la letra completa, una dedicatoria escrita para este tema y la firma del autor. Es gratuita, no pide datos y está en los ocho idiomas del sitio.
En «La Virgen de Nazaret» (2026), álbum debut de Larry Hans, del que es el tema 9. Va justo antes de «Que seas Tú», que cierra el disco devolviendo la imagen del manto azul del primer tema.
Larry Hans, cantautor costarricense y abogado en ejercicio. La música es enteramente original, escrita a propósito para no apoyarse en ninguna melodía conocida, y él firma también la interpretación y la producción.
No. La letra se lee siempre en el español original, igual que las otras nueve del álbum. La explicación de la canción, su ficha y la hoja imprimible sí están en los ocho idiomas del sitio.
La grabación tiene derechos reservados, con ISRC QT6FP2692527. Aunque el texto de la oración sea de dominio público, esta grabación y su música no lo son: para usarla hay que pedir permiso en soy@larryhans.com.
No sé tu nombre ni dónde vives, pero el mapa dice que estuviste aquí. Gracias por poner esta música en tu casa, en tu carro o en tus audífonos, a la hora que fuera — cada bandera de abajo es alguien que pasó a saludar.
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