Era domingo de Pascua, mi Jesús, antes del amanecer,
y María estaba despierta — sin comer, sin dormir, sin descansar.
Habían pasado tres días desde aquel viernes negro,
guardando en silencio la promesa que Te oyó decir.
Las otras mujeres ya iban camino a la tumba,
Ella se quedó en casa, orando en la penumbra.
Porque Ella, mi Jesús, lo había creído desde siempre:
que aquel domingo, Tú ibas a volver.
Y allá, en el jardín del sepulcro, mi Jesús, al alba,
María Magdalena Te vio — ¡estabas vivo otra vez!
Y corrió a gritarle al mundo entero la noticia,
mientras María, en casa…
…ya creía sin haber visto…
Se cumplió la profecía, mi Jesús, lo que Ella ya creía,
lo que un día Te oyó decir, hoy domingo se cumplía.
Y Ella creyó cuando nadie creía todavía,
y aquel domingo, mi Jesús… se cumplió la profecía.
Llegaron corriendo las mujeres, ¡llenas de alegría!,
gritando por las calles: «¡Está vivo! ¡Resucitó!»
Y cuando la noticia llegó a María, mi Jesús,
sonrió por primera vez en tres días — ¡por fin volviste!
Y lloró también, pero eran lágrimas de gozo,
las lágrimas de quien siempre creyó que volverías.
Tu cuerpo, mi Jesús, había vencido a la muerte,
y aquel domingo, mi Jesús… todo, todo cambió.
Se cumplió la profecía, mi Jesús, lo que Ella ya creía,
lo que un día Te oyó decir, hoy domingo se cumplía.
Y Ella creyó cuando nadie creía todavía,
y aquel domingo, mi Jesús… venció toda agonía.
Y María, mi Jesús, en silencio dio gracias,
no por haber visto, sino por haber creído sin verTe.
Su fe fue Tu primera victoria, antes que el mundo Te viera,
y en aquel silencio sagrado, mi Jesús…
el cielo y la tierra fueron uno… y la muerte ya no entraba.
Se cumplió la profecía, mi Jesús, lo que Ella ya creía,
lo que un día Te oyó decir, hoy domingo se cumplía.
Y Ella creyó cuando nadie creía todavía,
y aquel domingo, mi Jesús… nació la vida mía.
¡Se cumplió…! (¡se cumplió!)
¡La profecía…! (¡la profecía!)
¡Aleluya! ¡Aleluya! (¡resucitó!)
¡Volviste, mi Jesús! ¡Volviste!
…aquel domingo… aquel domingo… se cumplió.
Desde Isaías hasta el ladrón en la cruz, mi Jesús,
todo lo que anunciaste, en ese domingo se cumplió.
Y María, María, fue la primera en creer con toda Su alma
que la profecía no era promesa… era ya verdad.
…y cada Domingo de Pascua, mi Jesús,
yo también amanezco con Ella…
sintiendo que la profecía… se cumple otra vez.
作詞・歌・プロデュース
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印刷するための一枚。生成り色の紙に歌詞の全文、この曲のために書き下ろした献辞とラリー・ハンスの署名を添えて。祈るために、贈るために、手元に置くために——もう一つの画面で読むためではありません。
シートをダウンロード三日目の朝。この曲は開かれた祝いで、叫ばれるアレルヤと楽隊がまるごと鳴ります。けれど、ゆっくり読むと気づく配慮があります——復活した息子を彼女が最初に見た、とはけっして言いません。最初に信じた、と言うのです。この区別は意図的で、最初に見たのがマグダラのマリアである聖書の記述に従っています。サビは一般から個人へ進みます——まず預言が成就し、次にあらゆる苦しみに勝ち、最後にわたしのいのちが生まれた。歴史上の出来事から、歌う人の身に起きることへ。
あなたの名前も、どこに住んでいるかも知りません。それでも地図は、あなたがここにいたと告げています。家で、車のなかで、あるいはイヤホンで、どの時間であれこの音楽をかけてくださってありがとう——下に並ぶ旗のひとつひとつが、挨拶に立ち寄ってくれた誰かです。