Lied 8 von 10
Larry Hans
Die Auferstehung, und die Mutter, die als Erste glaubte.
Era domingo de Pascua, mi Jesús, antes del amanecer,
y María estaba despierta — sin comer, sin dormir, sin descansar.
Habían pasado tres días desde aquel viernes negro,
guardando en silencio la promesa que Te oyó decir.
Las otras mujeres ya iban camino a la tumba,
Ella se quedó en casa, orando en la penumbra.
Porque Ella, mi Jesús, lo había creído desde siempre:
que aquel domingo, Tú ibas a volver.
Y allá, en el jardín del sepulcro, mi Jesús, al alba,
María Magdalena Te vio — ¡estabas vivo otra vez!
Y corrió a gritarle al mundo entero la noticia,
mientras María, en casa…
…ya creía sin haber visto…
Se cumplió la profecía, mi Jesús, lo que Ella ya creía,
lo que un día Te oyó decir, hoy domingo se cumplía.
Y Ella creyó cuando nadie creía todavía,
y aquel domingo, mi Jesús… se cumplió la profecía.
Llegaron corriendo las mujeres, ¡llenas de alegría!,
gritando por las calles: «¡Está vivo! ¡Resucitó!»
Y cuando la noticia llegó a María, mi Jesús,
sonrió por primera vez en tres días — ¡por fin volviste!
Y lloró también, pero eran lágrimas de gozo,
las lágrimas de quien siempre creyó que volverías.
Tu cuerpo, mi Jesús, había vencido a la muerte,
y aquel domingo, mi Jesús… todo, todo cambió.
Se cumplió la profecía, mi Jesús, lo que Ella ya creía,
lo que un día Te oyó decir, hoy domingo se cumplía.
Y Ella creyó cuando nadie creía todavía,
y aquel domingo, mi Jesús… venció toda agonía.
Y María, mi Jesús, en silencio dio gracias,
no por haber visto, sino por haber creído sin verTe.
Su fe fue Tu primera victoria, antes que el mundo Te viera,
y en aquel silencio sagrado, mi Jesús…
el cielo y la tierra fueron uno… y la muerte ya no entraba.
Se cumplió la profecía, mi Jesús, lo que Ella ya creía,
lo que un día Te oyó decir, hoy domingo se cumplía.
Y Ella creyó cuando nadie creía todavía,
y aquel domingo, mi Jesús… nació la vida mía.
¡Se cumplió…! (¡se cumplió!)
¡La profecía…! (¡la profecía!)
¡Aleluya! ¡Aleluya! (¡resucitó!)
¡Volviste, mi Jesús! ¡Volviste!
…aquel domingo… aquel domingo… se cumplió.
Desde Isaías hasta el ladrón en la cruz, mi Jesús,
todo lo que anunciaste, en ese domingo se cumplió.
Y María, María, fue la primera en creer con toda Su alma
que la profecía no era promesa… era ya verdad.
…y cada Domingo de Pascua, mi Jesús,
yo también amanezco con Ella…
sintiendo que la profecía… se cumple otra vez.
Geschrieben, gesungen und produziert von
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Eine Seite zum Ausdrucken: der ganze Text auf beigem Papier, mit einer eigens für dieses Lied geschriebenen Widmung und der Unterschrift von Larry Hans. Zum Beten, zum Verschenken oder zum Aufbewahren — nicht zum Lesen auf noch einem Bildschirm.
Blatt herunterladenDer Morgen des dritten Tages. Das Lied ist eine offene Feier, mit gerufenen Hallelujas und der ganzen Kapelle, doch es trägt eine Sorgfalt, die man beim langsamen Lesen bemerkt: es sagt nie, dass Sie ihren auferstandenen Sohn als Erste sah. Es sagt, sie glaubte als Erste. Die Unterscheidung ist bewusst und folgt dem biblischen Bericht, in dem Maria Magdalena zuerst sieht. Der Refrain geht vom Allgemeinen zum Persönlichen: zuerst erfüllte sich die Prophezeiung, dann besiegte sie alle Qual, und am Ende wurde mein Leben geboren. Von der historischen Tatsache zu dem, was dem geschieht, der singt.
Ich kenne weder deinen Namen noch weiß ich, wo du wohnst, aber die Karte sagt, dass du hier warst. Danke, dass du diese Musik in deinem Haus, in deinem Auto oder in deinen Kopfhörern angemacht hast, zu welcher Stunde auch immer — jede Flagge hier unten ist jemand, der vorbeigekommen ist, um Hallo zu sagen.