Iba bajando la cuesta del pueblo, hacia el atardecer,
cargando madera fresca para mi taller.
Y de pronto apareciste, suave como la brisa,
con tu paso silencioso y tu media sonrisa.
No supe qué decirte, no atiné a saludar,
solo me quedé mirándote, sin poderme apartar.
Y esa misma noche, te juro, por mi fe,
ya no pude dormir… porque me enamoré.
Y el viento se detuvo… el mundo entero quedó en silencio,
una luz dorada bajó sobre tu rostro sereno.
Sentí que el cielo entero contenía la respiración,
mirándote a ti…
…y este pobre carpintero…
¡Cuando te vi, se me cayó el martillo,
y al verte caminar se detuvo el sol!
Mi dulce María, mi joven María,
desde ese día… mi alma se rindió.
Después llegó la boda y te llevé a mi hogar,
y la casa nuestra entera se llenó de felicidad.
Te miro amasar el pan, te oigo cantar al Niño,
y bendigo cada día este humilde camino.
Cruzamos juntos los caminos de Belén,
en Egipto fuiste mi refugio… y mi alma también.
Y aunque pasen los años, María, te lo prometí:
te amo hoy mucho más que el día en que te vi.
¡Cuando te vi, se me cayó el martillo,
y al verte caminar se detuvo el sol!
Mi dulce María, mi joven María,
desde ese día… mi alma te eligió.
Cuando duermes y la luna entra suave en la ventana,
me quedo despierto solo por mirarte hasta el alba.
Doy gracias al Padre por la mujer más bella,
y entiendo por qué Dios… eligió tu estrella.
No soy digno, lo sé… mi amada María,
pero te amaré hasta el final de mis días.
¡Cuando te vi, se me cayó el martillo,
y al verte caminar se detuvo el sol!
Mi dulce María, mi joven María,
desde ese día… mi alma se entregó.
¡Cuando te vi…! (¡cuando te vi…!)
¡Me robaste el aliento…! (¡el aliento…!)
¡Mi dulce María…! (¡mi joven María…!)
y hasta el último día… te amaré.
Tu hijo se hizo mi hijo… y lo amé más que a mí.
Jesús le llamamos, Jesús el Mesías,
y en sus ojos siempre te vía… mi amada María.
Yo, simple carpintero, fui guardián del Misterio,
y dormí cada noche… al lado del cielo entero.
...y más allá de la aurora, mi bella María,
seguiré viéndote igual… como cuando te vi...
作詞・歌・プロデュース
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印刷するための一枚。生成り色の紙に歌詞の全文、この曲のために書き下ろした献辞とラリー・ハンスの署名を添えて。祈るために、贈るために、手元に置くために——もう一つの画面で読むためではありません。
シートをダウンロード語るのはヨセフです。夕暮れ、工房のための新しい木材を担いで村の坂を下りていると、彼女が「そよ風のように」現れました。足音は静かで、口もとにはかすかな微笑み。何を言えばいいのか分からず、挨拶もできないまま、目を離せずに立ち尽くします。その夜からもう眠れなくなった、恋に落ちてしまったからだ、と彼は語ります。サビは同じ場面を三度くり返し、終わりだけを変えます——魂は降参し、次に彼女を選び、最後に自らを明け渡します。静かに愛し、そばに留まることを選んだ男の物語です。
あなたの名前も、どこに住んでいるかも知りません。それでも地図は、あなたがここにいたと告げています。家で、車のなかで、あるいはイヤホンで、どの時間であれこの音楽をかけてくださってありがとう——下に並ぶ旗のひとつひとつが、挨拶に立ち寄ってくれた誰かです。