En la mitad de la noche más profunda,
dormía con mi esposa, nuestro hijo entre los dos.
El silencio era santo, la paz era inmensa,
cuando abrí los ojos… me quedé sin voz.
Ahí estabas Tú, sentada en la cama,
tan cerca que podía tocar Tu manto azul.
No dije una palabra, no me pude mover,
María… eras Tú, la esposa de José.
Tus ojos fijos, tiernos, compasivos,
rostro sereno, labios en silencio sin hablar.
Solo una mirada que lo decía todo,
una bendición que el tiempo no puede borrar.
¡María, María, estabas aquí!
En medio de la noche viniste a visitar.
A mi primogénito, con Tu mano santa,
recordando a Jesús… y lo que sentiste Tú también.
Manto azul cubriéndote, dorado por dentro,
tan cerca de mí que casi pude sentir Tu aliento.
¡María, María, qué milagro tan real!
La Virgen de Nazaret… en mi propio hogar.
Pocos instantes fueron, pero eternos en mi alma,
Tu mirada me atravesó como un río en calma.
No hablabas con labios, pero Tu corazón gritaba:
«¡Qué linda familia… manténganse unidos…!»
El oro de Tu manto brillaba suave y callado,
como si el cielo entero estuviera a mi costado.
Estabas a mi lado, tan humana y tan divina,
la misma que sostuvo al Niño Dios entre Sus brazos.
¡María, María, estabas aquí!
En medio de la noche viniste a conocer.
A mi hijo recién nacido, con Tu mano santa,
recordando a Jesús… y lo que sentiste Tú también.
Manto azul cubriéndote, dorado por dentro,
tan cerca de mí que casi pude sentir Tu aliento.
¡María, María, qué milagro tan real!
La Virgen de Nazaret… en mi humilde hogar.
No fue un sueño… lo sé con toda el alma.
Lo recuerdo cuando veo a mi hijo en la cama.
Ella vino… la Madre… a interceder por mi casa,
y dejó en mi pecho un fuego que no se va a apagar.
¡María, María, gracias por venir!
Por elegir esta noche, por elegir este hogar.
Que la bendición del Padre, de Tu Hijo y del Espíritu,
se derrame sobre mi esposa, sobre mis hijos… y sobre ti.
Manto azul, dorado interior,
Tu mirada tierna llena de profundo amor.
¡María… María…
estás aquí!
…y sigo declarando que esa noche…
la Virgen María cambió mi vida.
作詞・歌・プロデュース
持ち帰ってください
印刷するための一枚。生成り色の紙に歌詞の全文、この曲のために書き下ろした献辞とラリー・ハンスの署名を添えて。祈るために、贈るために、手元に置くために——もう一つの画面で読むためではありません。
シートをダウンロード男が夜更けに目を覚まします。妻はかたわらで眠り、ふたりの子はそのあいだにいます。目を開けると、彼女が寝台に腰かけています。青い衣に手が届くほど近くに。男は何も言いません。言えないからです。ただ見つめたまま、動く力も出ません。彼女は何も求めず、ただ見返します。その目を、男は静かで、優しく、憐れみに満ちていたと語ります。この曲は出現を説明もしなければ、弁護もしません。ただ語るだけです——自分の家で見たものを、いまだに信じきれずにいる人の驚きとともに。
あなたの名前も、どこに住んでいるかも知りません。それでも地図は、あなたがここにいたと告げています。家で、車のなかで、あるいはイヤホンで、どの時間であれこの音楽をかけてくださってありがとう——下に並ぶ旗のひとつひとつが、挨拶に立ち寄ってくれた誰かです。