Brano 1 di 10
Larry Hans
Un'apparizione in casa, nel mezzo della notte.
En la mitad de la noche más profunda,
dormía con mi esposa, nuestro hijo entre los dos.
El silencio era santo, la paz era inmensa,
cuando abrí los ojos… me quedé sin voz.
Ahí estabas Tú, sentada en la cama,
tan cerca que podía tocar Tu manto azul.
No dije una palabra, no me pude mover,
María… eras Tú, la esposa de José.
Tus ojos fijos, tiernos, compasivos,
rostro sereno, labios en silencio sin hablar.
Solo una mirada que lo decía todo,
una bendición que el tiempo no puede borrar.
¡María, María, estabas aquí!
En medio de la noche viniste a visitar.
A mi primogénito, con Tu mano santa,
recordando a Jesús… y lo que sentiste Tú también.
Manto azul cubriéndote, dorado por dentro,
tan cerca de mí que casi pude sentir Tu aliento.
¡María, María, qué milagro tan real!
La Virgen de Nazaret… en mi propio hogar.
Pocos instantes fueron, pero eternos en mi alma,
Tu mirada me atravesó como un río en calma.
No hablabas con labios, pero Tu corazón gritaba:
«¡Qué linda familia… manténganse unidos…!»
El oro de Tu manto brillaba suave y callado,
como si el cielo entero estuviera a mi costado.
Estabas a mi lado, tan humana y tan divina,
la misma que sostuvo al Niño Dios entre Sus brazos.
¡María, María, estabas aquí!
En medio de la noche viniste a conocer.
A mi hijo recién nacido, con Tu mano santa,
recordando a Jesús… y lo que sentiste Tú también.
Manto azul cubriéndote, dorado por dentro,
tan cerca de mí que casi pude sentir Tu aliento.
¡María, María, qué milagro tan real!
La Virgen de Nazaret… en mi humilde hogar.
No fue un sueño… lo sé con toda el alma.
Lo recuerdo cuando veo a mi hijo en la cama.
Ella vino… la Madre… a interceder por mi casa,
y dejó en mi pecho un fuego que no se va a apagar.
¡María, María, gracias por venir!
Por elegir esta noche, por elegir este hogar.
Que la bendición del Padre, de Tu Hijo y del Espíritu,
se derrame sobre mi esposa, sobre mis hijos… y sobre ti.
Manto azul, dorado interior,
Tu mirada tierna llena de profundo amor.
¡María… María…
estás aquí!
…y sigo declarando que esa noche…
la Virgen María cambió mi vida.
Scritta, interpretata e prodotta da
Portala con te
Una pagina pensata per essere stampata: il testo intero su carta color osso, con una dedica scritta per questo brano e la firma di Larry Hans. Per pregarla, per regalarla o per conservarla — non per leggerla su un altro schermo.
Scarica il foglioUn uomo si sveglia nel mezzo della notte. La moglie dorme accanto a lui e il figlio di entrambi in mezzo. Aprendo gli occhi, Lei è seduta sul letto, così vicina che potrebbe toccare il Suo manto azzurro. Non dice nulla perché non ci riesce: resta a guardarLa, senza forza per muoversi. Lei non gli chiede niente; lo guarda soltanto, con occhi che lui descrive fermi, teneri e pieni di compassione. La canzone non spiega l'apparizione e non la difende: si limita a raccontarla, con lo stupore di chi ancora non crede a ciò che ha visto in casa propria.
Non so il tuo nome né dove vivi, ma la mappa dice che sei passato di qui. Grazie per aver messo questa musica in casa tua, in macchina o nelle cuffie, a qualunque ora fosse — ogni bandiera qui sotto è qualcuno che è passato a salutare.