Faixa 3 de 10
Larry Hans
A menina da Galileia buscando água no rio, antes da Anunciação.
Era una niña como cualquiera, en un pueblo como cualquiera,
recogía el agua del río y cantaba al regresar a casa.
Tan joven como la mañana, ojos limpios como el alba,
una sonrisa sencilla, un corazón sin ninguna mancha.
Nadie sabía, en aquel rincón perdido de Galilea,
que era Ella la flor más limpia que la tierra había dado.
Pero el cielo entero la miraba en silencio, María,
y desde antes de los siglos… Tu nombre ya estaba escrito en oro.
Y mientras Ella tejía, mientras Ella rezaba,
mientras barría la casa o ayudaba a Su madre Ana,
los ángeles del cielo guardaban silencio…
…mirándola pasar…
Eras la niña más pura, María de Nazaret,
una flor escondida en el pueblo más humilde de Israel.
Y el cielo entero Te miraba, sin que Tú lo supieras,
porque eras la elegida… antes que el mundo Te conociera.
Rezabas cada noche junto a la lámpara de aceite,
leías los salmos del Rey David como una niña obediente.
Soñabas con el Mesías que Tu pueblo esperaba hace siglos,
sin saber que en Tu vientre… ese mismo Mesías iba a vivir.
Joaquín y Ana, Tus padres, Te veían crecer en silencio,
sin saber que aquella niña era el templo… donde Dios iba a habitar.
Una doncella humilde, sin mancha, sin pecado, sin igual,
pura como solo Dios sabe hacer las cosas más bellas.
Eras la niña más pura, María de Nazaret,
una flor escondida en el pueblo más humilde de Israel.
Y el cielo entero Te miraba, sin que Tú lo supieras,
porque eras la elegida… antes que el mundo Te conociera.
Y aquella tarde, María, mientras rezabas en silencio,
un ángel llenó Tu casa con una luz que no era de este mundo.
«Salve, llena de gracia», Te dijo Gabriel arrodillado.
Y Tú, María, después de turbarte, después de preguntar,
le dijiste con la voz que el cielo esperaba desde siempre:
«Hágase en mí, Señor, según Tu palabra».
Y aquella niña pura… se hizo la Madre de Dios.
Eras la niña más pura, María de Nazaret,
una flor escondida en el pueblo más humilde de Israel.
Y el cielo entero Te miraba, sin que Tú lo supieras,
porque eras la elegida… antes que el mundo Lo supiera.
¡La más pura…! (¡la más pura…!)
¡Mi María…! (¡mi María…!)
¡La elegida…! (¡la elegida…!)
…antes que el ángel… antes del Sí.
Cuando el ángel se fue de aquel cuarto, María,
el cielo y la tierra dejaron de ser dos cosas separadas.
Pero antes de aquel Sí, antes que el ángel viniera,
ya eras la niña más pura que el mundo jamás ha visto.
…dos mil años han pasado, María, y aún hoy,
aunque haya hijos lejos, Tú nunca estás distante…
Madre de todos… la que dijo Sí…
Escrita, interpretada e produzida por
Leve com você
Uma página feita para imprimir: a letra inteira em papel cor de osso, com uma dedicatória escrita para esta faixa e a assinatura de Larry Hans. Para rezar, para dar de presente ou para guardar — não para ler em mais uma tela.
Baixar a folhaAntes do anjo, antes de a história começar, houve uma menina como qualquer outra numa cidade como qualquer outra. Buscava água no rio e cantava ao voltar para casa. Era jovem, de olhos limpos, com um sorriso simples. Ninguém naquele canto perdido da Galileia sabia quem ela era. A canção para ali de propósito: enquanto ela tecia, rezava, varria a casa ou ajudava a mãe, os anjos do céu guardavam silêncio. O refrão insiste que ela já era a escolhida muito antes de o mundo vir a saber.
Não sei o seu nome nem onde você mora, mas o mapa diz que você esteve aqui. Obrigado por colocar esta música na sua casa, no seu carro ou nos seus fones, na hora que fosse — cada bandeira aqui embaixo é alguém que passou para dar um alô.